viernes, 15 de octubre de 2010

15 de octubre. LEYENDAS URBANAS. Formación complementaria en el Ajusco


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En el centro vocacional del Ajusco en los paseos nos encontrábamos muchas lagartijas en el campo.

Un hermano de Chavinda nos enseñó a cazar a las lagartijas con vida. Con la hierba más larga, o con un hilo, hacíamos un lazo (como el de los vaqueros). Al encontrar una lagartija lentamente acercábamos el lazo y lo introducíamos por la cabeza. La lagartija no se sentía en peligro porque no veía cerca la mano y no sospechaba nada de ese pequeño hilo que le rodeaba la cabeza. Una vez lazada, sólo había que tirar rápidamente para capturar al animal.

En los laboratorios de biología nunca nos faltaron lagartijas para los experimentos...

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